El Tribunal valora que una patología cervical previa si constituye un hecho relevante

Tras negarse la compañía aseguradora a indemnizar a nuestro cliente en base a un informe biomecánico de accidente de tráfico, conseguimos una Sentencia judicial condenado al pago de los daños, más intereses del artículo 20 de la LCS y costas procesales

El pasado 31 de julio de 2020, nuestro cliente sufrió un accidente de tráfico en Barcelona, cuando fue colisionado lateralmente por el conductor de un vehículo que realizó una maniobra antirreglamentaria de adelantamiento.

La compañía aseguradora del vehículo contrario, al recibir nuestra reclamación, no cuestionó la realidad del siniestro ni la culpa de su asegurado, que quedaban probadas mediante atestado confeccionado por la Guardia Urbana, pero si alegó la falta de nexo causal entre el accidente y las lesiones que presentaba nuestro cliente, a pesar de la pericial médica realizada por un especialista en valoración del daño corporal, en base a la documentación médica asistencial y por las que tuvo que coger la baja laboral y realizar tratamiento médico-rehabilitador.

Para dirimir la controversia, el juez partió de lo dispuesto en el artículo 135 del Texto refundido de la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la circulación de vehículos a motor (TRLRCSVM), teniendo en cuenta los antecedentes clínicos del lesionado. Así, el artículo 135 del TRLRCSVM dedicado a la indemnización por traumatismos menores de la columna vertebral, dispone que:

1. Los traumatismos cervicales menores que se diagnostican con base en la manifestación del lesionado sobre la existencia de dolor, y que no son susceptibles de verificación mediante pruebas médicas complementarias, se indemnizan como lesiones temporales, siempre que la naturaleza del hecho lesivo pueda producir el daño de acuerdo con los criterios de causalidad genérica siguientes:

a) De exclusión, que consiste en que no medie otra causa que justifique totalmente la patología.

b) Cronológico, que consiste en que la sintomatología aparezca en tiempo médicamente explicable. En particular, tiene especial relevancia a efectos de este criterio que se hayan manifestado los síntomas dentro de las setenta y dos horas posteriores al accidente o que el lesionado haya sido objeto de atención médica en este plazo.

c) Topográfico, que consiste en que haya una relación entre la zona corporal afectada por el accidente y la lesión sufrida, salvo que una explicación patogénica justifique lo contrario.

d) De intensidad, que consiste en la adecuación entre la lesión sufrida y el mecanismo de su producción, teniendo en cuenta la intensidad del accidente y las demás variables que afectan a la probabilidad de su existencia.

Así, apartándose de lo expuesto en el informe biomecánico aportado por la compañía de seguros, que afirmaba que por el aumento de velocidad del vehículo, según sus cálculos, de 1,5 km/hora y por la entidad de los daños que presentaban los vehículos, que solo habrían afectado a la pintura de los respectivos paragolpes respectivos, indica textualmente:

“A la vista de estos datos, anticipamos que la tesis de la parte demandada no es admisible. En efecto, si cualquier informe biomecánico sobre accidentes de circulación debe tomarse con cautela cuando se trata de cuestionar el resultado de otras pruebas indicativas de las lesiones de la víctima, esta cautela no puede sino extremarse cuando, como sucede en este caso, las conclusiones del estudio no tienen en consideración un hecho relevante como la patología cervical previa del demandante.”

Es por lo anterior que el Fallo de la Sentencia fue el de la estimación substancial de las pretensiones de nuestro cliente, recibiendo una indemnización por el total de las lesiones sufridas, incluyendo los gastos de rehabilitación y locomoción, más los intereses del articulo 20 de la Ley de Contrato de Seguros y la Costas Procesales.

Se acompaña la sentencia del caso por si es de su interés: