Dos ciclistas fallecen en Castellbisbal y uno se encuentra en estado crítico, tras ser atropellados por el conductor de un vehículo que se dio a la fuga.
Este fin de semana, dos ciclistas han sido arrollados por el conductor de un vehículo que circulaba por la C-243c, a la altura de Castellbisbal (Barcelona). Ambos ciclistas, de 66 y 72 años, murieron por las graves lesiones sufridas en el accidente, mientras que el hombre que conducía el coche se dio a la fuga con la luna delantera de su vehículo completamente destrozada tras el impacto con los ciclistas y abandonó el automóvil en una plaza de Martorell, cerca de su domicilio. Poco después, el responsable del atropello mortal fue detenido por los Mossos d'Esquadra gracias a la información facilitada por los testigos.
La juez de guardia de Rubí, estimando las peticiones de Fiscalía y la acusación particular que argumentaban que existe riesgo de fuga y que el detenido cuenta con antecedentes penales por delitos contra la seguridad vial, ha decretado hoy prisión provisional, comunicada y sin fianza. Al detenido, un hombre de 41 años de edad, autor del atropello múltiple de ocho ciclistas en el que dos de ellos fallecieron y un tercero permanece en estado crítico, se le imputa un delito de conducción temeraria, dos delitos contra la vida, cuatro delitos contra la vida en grado de tentativa y un delito de conducción sin permiso. Además, cuenta también con antecedentes penales por tráfico de drogas y fue denunciado por maltrato por una anterior pareja.
El presidente del Club Ciclista Rubí, D. Pedro Cancio, que acompañaba a sus compañeros que fallecieron en el atropello, ha manifestado que “No podemos hablar de accidente, no fue sin querer, tal y como ocurrió es un atentado”. El ciclista que cerraba el grupo, pudo mirar atrás para memorizar la matrícula y se encontró con el conductor del vehículo dándose a la fuga, mientras sacaba el brazo por la ventana haciendo un gesto despectivo.
Desde Tarradellas Advocats, suscribimos las palabras de la presidenta de la asociación Prevención de Accidentes de Tráfico (PAT), Yolanda Domenech, que ha definido lo sucedido como un caso de “violencia vial”. Esto es, “cuando el accidente va mucho más allá de elementos azarosos porque hay una conducta claramente imprudente, con agresividad detrás...”. Lamentablemente en el Código Penal no existe un tipo delictivo que encaje con dicha descripción, se queda en la conducción temeraria delictiva, con penas de prisión de seis meses a dos años, que se pueden incrementar desde la reciente reforma del Código Penal al añadirle la omisión del deber de socorro al darse a la fuga, lo que sin duda, requiere de una nueva reforma legislativa, lo que reclamamos junto a la Federación Catalana de Ciclismo y la Coordinadora en Defensa de la Bici (ConBici).




